Edición 15 - Investigación: El plebeyo de la Lima criolla

Posted by . On domingo, 5 de setiembre de 2010 0 comentarios

Felipe Pinglo y El Cancionero de Lima

Eran los años de la década de 1920 en Lima y eran también tiempos de entusiasmo musical por el tango, el fox-trot, el one-step, entre otros de origen foráneo.  Sin embargo unas décadas antes, desde finales del siglo XIX, el Vals y la Polka europea llegarían para quedarse, echar raíces y nacer desde él un fructífero repertorio criollo de valses, polkas, marineras y tonderos iniciada  con la “Guardia vieja” e inmediatamente después, con Felipe Pinglo Alva.

*Por Edwin Ortiz.

En aquellos días de 1920 ya en pleno “Oncenio de  Leguía” (1919-1930) y en plena Juventud de Felipe Pinglo, la idea musical  y poética de los valses ya contaba  con la  madurez suficiente por la cual los compositores se entregan a la creatividad, estando así a la altura de los gustos populares, compaginándose con esos otros ritmos extranjeros pero esforzándose por estar más presente y contar con la aceptación colectiva urbana.

Sin  embargo, el gusto musical de la sociedad de entonces se dividía en dos: lo foráneo aceptado por  el sector alto y medio,  y las nuevas canciones locales de interés en la clase popular. Estas creaciones locales tenían picardía, por  veces jaraneo y en otros melancólica pero siempre con la gracia de la música negra. Este sabor limeño que se interpretaba en los barrios populares pero era  rechazada por las demás  considerándola  música de “medio pelo” o “media mampara”.

En este contexto de avidez musical se funda el Cancionero de Lima en 1910  a iniciativa de Manuel Ledesma. Salía todos los sábados a precio de dos centavos, donde su público objetivo era la gente del pueblo, que prefería mensajes de sus propias vivencias y experiencias. Único vocero y por ello era el medio preferido por los compositores criollos para difundir sus creaciones. Más adelante en 1929 se uniría a esta labor de difusión de La Lira Limeña a cargo de su editor Pedro A. Casanova. Sin embargo a partir de 1930 la presencia de tangos en las publicaciones era abrumadora, llegando a su clímax con la muerte de Carlos Gardel, dedicándole en El cancionero de Lima varios números de su serie, explotando de esta manera su desaparición.

Felipe Pinglo con su prolífica y variada producción, iniciaría una nueva etapa en la historia de la música criolla. Pasando del vals de versos superficiales y de fáciles melodías, para adquirir con él definida personalidad, con una melodía diestramente articulada acompañada de armonías que la modernidad de su tiempo le fueron trayendo y sobretodo de profundos versos que refleja la realidad social, connotando así una personalidad que no fue ajeno a la realidad de su época. Y los cancioneros se encargaron de difundir y calar en la memoria de quienes eran actores de este entramado social.

Pinglo habría compuesto en toda su existencia más de 300 composiciones  evidenciando su sello lírico pues desde joven era lector asiduo de poetas como Rubén Darío (célebre por sus Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza), Federico Barreto quien publicaba poemas en la revista Actualidades y que además dos de ellas sirvieron de letra para los valses Jaspe y Último ruego; también está Leonidas Yerovi quien publicaba sus poemas principalmente en la revista Variedades, Gustavo Adolfo Bécquer, poeta español modernista y Amado Nervo.

Musicalmente se conoce que Pinglo era  zurdo al tocar la guitarra sin invertir las cuerdas de este instrumento, consiguiendo sonidos peculiares. Asimiló también los nuevos ritmos, de este modo fusionó vals limeño con armonías provenientes del tango argentino e incursionó en la composición de otros géneros musicales  como el fox-trot en El sueño que yo viví, Llegó el invierno, Los sueños…sueños son y Dolores así como también temas en One step con Alejandro Villanueva, Juan Rostaing  y  Cuando tus ojos me miran.
Muchas de estas canciones tenían un contenido autobiográfico con un  toque melancólico y muchas de ellas sugeridas por el ambiente bohemio, las angustias provenientes de sus males físicos  y también por las protestas ante las injusticias sociales. Las calles de Barrios Altos con sus personajes sirvieron de inspiraron a  temas como Rosa Luz, Linda morenita o De vuelta al barrio. Pinglo cantó al amor con su depurado lirismo en el vals Amelia  y por esto fue comparado con los principales poetas románticos. Sin embargo sería con El Plebeyo que plantea un drama social y se tornó  popular en 1930.

Los cancioneros no era más que una especie de folleto en el que se aprecia la calidad poética pero no el carácter musical porque no le acompañaba ninguna especie de cifrado armónico ni mucho menos alguna partitura como en la actualidad pero que sin embargo  la gente aprendió a memorizar y cantarlas de oído. Por ello el valor documental de los cancioneros es parcial.


Pinglo en la música contemporánea

La música criolla al llegar a su madurez se convirtió en un paradigma, conservadora en su estructura produjo inconscientemente una fractura generacional y con ello una limitación, se llegó a decir que estaba “desgastada”. Durante décadas han transcurrido diversos intérpretes y compositores talentosos con producciones que llegaban al público de siempre pero con poca suerte para atraer a un público joven, revirtiéndose  de un género popular a uno segmentado. Ya no reflejaba los nuevos hábitos y costumbres,  ni el nuevo modo de sentir y ver el mundo.

En la actualidad se intenta mantenerla a través  de programas de televisión evocando canciones de profundo sentir criollo, muy apegados a la tradición logrando cierta presencia en el medio. Esa fuerza criolla se siente también en las peñas, que abren sus puertas  todos los fines de semana;  concentrándose   en Breña, Callao, Cercado de Lima, La Victoria y Lince.

Durante estos últimos años se han realizado esfuerzos por difundir la música criolla en un público más amplio a través de nuevos arreglos y adaptaciones. Uno de ellos es Pepe Torres quien con sus dotes musicales hizo un arreglo de “El plebeyo” con un atinado sólo para guitarra. Así mismo, Gianmarco Zignago  en su disco titulado: Señora, cuénteme (1994), realizó un homenaje a la música criolla y en ella  incluye un tema de nuestro bardo criollo. Pero recientemente quien ha tenido un fuerte impacto es el músico y productor Jaime Cuadra, de quien los críticos han valorado positivamente su trabajo, infundiendo “nuevas vestiduras” a temas clásicos del repertorio criollo y es que en poco tiempo su disco más difundido: “Cholo Soy” ha tocado en muchos países. El disco es una producción chillout donde incorpora la electrónica a diversos ritmos con  melodías criollas ya sean valses, marineras e inclusive, el Himno Nacional del Perú, obteniendo un sonido diferente, contemporáneo, usándola tan libremente con un agudísimo sentido musical y muchas veces ácido.
Uno de los temas elegidos en el volumen 1 de “Cholo Soy”  fue El plebeyo, donde suprime la letra explotando así los arreglos instrumentales. Al preguntarle a Cuadra sobre este detalle nos comenta que  “quiso sacarle toda la destreza del instrumentista en el solo de acordeón que hace la línea melódica en una base de cuatro tiempos”. Su discurso musical comienza con una percusión que imita el latido del corazón, sístole y  diástole contundente, para luego hacer variaciones cíclicas en todo el tema. “Era muy importante para mí -agrega Jaime Cuadra- porque tiene mucha simbología: El corazón, el sentimiento por la música y qué mejor un corazón que lleve a todo el tema. Es muy importante el corazón pues conecta con uno mismo y te jala” para luego entrar con un charango “desafinado adrede, un charango  que le pone la nostalgia andina” y sonidos electrónicos que da la entrada al acordeón dibujando la línea melódica”. A mitad del tema  se desarrolla el “Condor Pasa” proponiendo sutilmente lo andino, para luego  volver al “Plebeyo” y  finaliza con ese latir. Es así como un músico contemporáneo interpreta lo tradicional, de modo personal, que es válido y abre nuevas puertas a nuestra música.


Fuente:
  • Felipe Pinglo… a un siglo de distancia. Manuel Zanutelli Rosas. Editorial la gaceta S. A. Lima 1999
  • Felipe de los pobres: vida y obra en tiempos de luchas y cambios sociales, Ernesto Toledo Brückmann - Editorial San Marcos, Lima 2007.



---

[1] Sus composiciones las publicaría en ambos cancioneros. En El cancionero de Lima dio a conocer: “
El Huerto de mi amada” (No 976), “Horas que pasa” (No 977), “Melodías del corazón” (No 979), “Canciones del porvenir” (No 1046), “A la memoria de Carlos Saco” (No 1053), “El Plebeyo” (No 1081), “El espejo de mi vida” (No 1082), Acompañada con una nota que dice: “Valses de toda moda” y en La lira Limeña se publicaron , “Juan Rostaing” (No 76)


Bouquet” (No 96), “A la memoria de Artemio Prada” (No 118), “Rosa Luz” y “Pasión y odio” (No 123) Con notas que dice “gran vals en toda moda, cantado en cines y teatros”.




Edición 15 - Galería

Posted by . On miércoles, 19 de mayo de 2010 0 comentarios

De vuelta al barrio
El retorno del criollismo en el arte

Las culturas chicha o novoandina, por la predominancia de los pobladores del ande y de la selva como nueva identidad de nuestra ciudad, nos recuerda otro fenómeno muy parecido; símbolo de la Lima de antaño: “El criollismo”.

Por Raquel Carolina Castro



El movimiento cultural, heredero de los rezagos coloniales de la clase criolla  (hijos de españoles nacidos en Latinoamérica) junto con los aportes de la sociedad afroperuana, marcó una tradición popular urbana en sus costumbres que se vio reflejadas en un conjunto de expresiones culturales, entre ellas la literatura, la música y la plástica.

A fines del siglo XIX, el Perú inicia un proceso de autoconocimento y búsqueda de un sentimiento nacional. El surgimiento de una nueva identidad -marcada por la admiración por sus habitantes, iconografía, costumbres y paisajes-, permitieron captar lo más característico de lo peruano en diversas manifestaciones.

Pancho Fierro, padre del criollismo en la pintura
Como señaló José Sabogal sobre Pancho Fierro, artista mulato y autodidacta “es el primer artista criollo peruano, que percibe el magnífico espectáculo de formas de su tierra, antes de él inadvertidas (...) inicia el ciclo de la nueva plástica peruana”. Desde pequeño, tras la independencia del Perú, Fierro representó a los pintorescos personajes limeños, las festividades populares y las alborotadas procesiones, plasmadas en sus costumbristas acuarelas, las que formaron su genialidad y mítica figura.

Del callejón a la galería
El redescubrimiento de lo étnico en el movimiento indigenista y el folklore, llevó a destacados artistas a no dejar de lado el tema criollo. Vinatea Reynoso, Sabogal y Alfonso Sánchez “Camilo Blas” dan a conocer, a través de obras como Vista en Amancaes, La Jarana, El callejón, entre otros; la vida sencilla, alegre y el humor de los citadinos.

La Lima de los albores de la República no sólo fue de los campanarios, las flores y balcones: la casona colonial dio pase a los callejones de habitantes marginales y desheredados por las clases dirigentes.

Allí se crearon las tradicionales jaranas, las diversiones nocturnas de carácter popular -según el diccionario de peruanismos de Arona- para matar las tristezas, penas, zozobras del trabajo y la vida dura. En este espacio se aglomeraban el modo de ser de la cuidad y sus bailes típicos: la marinera, tonderos, resbalosas, valses, gastronomía y personajes típicos como las chismosas del barrio y los jaranistas, agrupando a zambos, negros, mulatos, blancos y cholos.

Así nace y se impone la canción criolla exaltada por Pinglo Alva, el entonces grupo juvenil La Palizada y clubes de músicos que amenizaban las calles de Barrios Altos, Rímac, La Colmena, Abancay, Montserrate, La Victoria, entre otros. En esta etapa, la procesión del Señor de los Milagros toma auge y se vuelve multitudinaria, convirtiéndose en símbolo de peruanidad.

El criollismo en el arte actual
Son múltiples las posibilidades de construir nuestra identidad nacional. El artista de hoy tiene la oportunidad de retomar las tradiciones y utilizarlas como base o modelos de creación. Revalorar la producción artística de aquellos maestros, adecuándolas al campo simbólico donde se manifiestan los cambios de las nuevas tendencias, a mí parecer, podrán crear un carácter particular y propio al arte peruano actual.


Edición 15 - Entrevista

Posted by . On 0 comentarios

De vuelta a la Cuadra:
Entrevista a Jaime Cuadra, creador del Vals Peruano Fusión “Cholo Soy”

Jaime Cuadra nos acerca a sus gustos por la música criolla a través de sus producciones chillout. Él nos comenta acerca de sus nuevas propuestas y resuelve algunas dudas sobre su disco “Cholo Soy” que ya se encuentra en el segundo volumen.
Por Eibby Rosillo Angeles.


AC: ¿Cómo resulta la mezcla chillout de la música criolla que tú desarrollas?
J.C: A los 19 o 20 años me interesé en la música criolla de los trovadores antiguos. Tenía una pasión para aprender los acordes y las letras. Más adelante, cuando me lancé de solista de música pop, tuve el interés de hacer un mix con canciones tradicionales buscando algo nuevo. Así  me puse a investigar diversos temas criollos comenzando por aquello que más me gustaba, aunque por un tiempo me dediqué a otros trabajos musicales  hasta llegar a fines de los 90’s donde surgió a nivel mundial la fusión con el chillout porque me gusta más que haya algo suave dentro de la electrónica y esto se encontraba justo ahí, a diferencia del chillout europeo que lo sentía muy simple. Desarrollé el Cholo Soy con ritmos de jazz, chillout, melodías de música criolla y modifiqué (el compás) de 3/4 a 4/4. No hago ninguna evolución en el vals criollo, hago un remake de los temas más populares de la música criolla y lo llevo a otro género. Por el vals no he hecho nada.

AC: El Cholo Soy  recuerda indudablemente al chillout argentino, particularmente a Tanghetto, porque sólo toma del tango la melodía y no así el ritmo. ¿Qué opinas de ello?  
J.C: Hice trabajos con ritmos argentinos, por ejemplo en El Plebeyo recojo el acordeón, que muchos confunden con el bandoneón, en ritmo de tango. Pero así como usé el tango también utilicé la bossa. He utilizado todos los géneros latinoamericanos y en el Cholo Soy2 usé también flamenco. Por eso es un disco muy variado y parejo y siempre trato de no repetir el mismo género. Bossa, Jazz se juntan mucho, hip hop.

AC: En el Cholo Soy 1, el único que es instrumental es El Plebeyo. ¿A qué se debió?
J.C: No te puedo dar una explicación del porqué, no es por menospreciar la letra pero tampoco tengo una explicación para ello. Me sentaba todos los días de esos años, 2005 al 2006, a trabajar en mi estudio y quizá se deba porque quise sacarle provecho al acordeonista. Un tema es tan rico por su letra como por su melodía y en aquel momento pensaba en un disco hecho para el Perú, si lo hubiera imaginado para afuera le hubiera puesto letra. Aquí la gente escucha el instrumental y tiene la letra en la cabeza. Y El Plebeyo tiene mucha simbología: los latidos del corazón te lleva en todo el tema, te conecta y te jala. El charango también tiene lo suyo, quería ponerle  algo de andino. Toco un charango desafinado adrede y le agrego el tema del Cóndor Pasa que también es una sutileza. La guitarra que le he puesto tiene un sentimiento distinto,  es más rica. Los valses por lo general son llorones pero con el tema andino se le pone un sentimiento distinto. A ese tema le puse tango y le fue muy bien porque los compositores e intérpretes de ese tiempo, Luis Abanto Morales y el mismo Pinglo, tuvieron influencia del folclore argentino en nuestro vals y fueron criticaron en su momento también. Los grandes compositores como Chabuca Granda tenían una posición abierta, no sabemos quien adoptó una posición cerrada de que el vals no se modifica y no me parece esa postura. Si vemos en nuestra historia hasta el año 2006 sólo dos nos atrevimos a introducir cambios: Los hijos del Sol quienes armonizaron temas criollos con jazz, lo transformaron, afinaron y pusieron la voz de Eva Ayllón, maravillosa, modernizando el vals como género. Nosotros no hemos desarrollado el género como lo hizo Piazzola quien marcó una época y cambió  el tango. Aquí se  hizo algo pero mucha gente no acepta modificaciones y muchos de ellos han adoptado un género como lo hace Eva Ayllón.

AC: Tú has mezclado  temas criollos pero nunca has compuesto uno con fusión.
J.C: Yo no me siento con el deber ni me toca a mí modificar el vals, yo soy productor musical, agarré las canciones que me gustaban y les hice nuevos arreglos, a mí me encanta la música tradicional y la sigo escuchando, pero ayuda mucho a que los jóvenes entiendan estas composiciones, que las hagan suyas y que tengan curiosidad para ir a las originales y así conozcan su música. Hay gente que no sabía el repertorio de los valses criollos, jóvenes entre los diez a veintitantos años que no conocían más que la flor de la canela. Y ahora conocen más, porque Cholo Soy tiene todo el aspecto juvenil, todos conocen el disco y mínimo se conocen 10 más y las hacen suyas.

AC: ¿Sientes que tus producciones son dedicadas más a los jóvenes?
J.C: Es que yo entro a sus códigos cuando a mí me gusta algo, el acercarme a ellos es como llevar una promoción de colegio con toda su onda. Lo mismo he hecho con la música.  Yo no he transformado nada y soy primero en admitir que debería haber más compositores, más medios de comunicación que abran las vitrinas para que los nuevos muchachos entren, pero también estos muchachos no deben ser tan pegados a lo tradicional, ya la base debería cambiar un poco. Si se piensa en la historia de la música criolla lo mismo ocurrió con el acordeón, las castañuelas, el cajón, que no existían en los valses iniciales. Toda la música en el mundo evoluciona, entonces estos nuevos compositores deberían estar pensando en nuevos arreglistas pero no digo que lo cambien a cuatro cuartos sino en tres cuartos y seguir pero no quedarse ahí.

AC:¿Qué dicen los puristas de la música criolla acerca de tus producciones?
J.C: Te digo una cosa curiosa, el defensor más aguerrido del  vals criollo es Augusto Polo Campos y me adora, eso no lo sabe mucha gente, pero es mi hincha. Yo hago cosas ácidas y a él le encanta.  Hay un tema que se lanzará el 2011 y no tiene nada que ver con Cholo Soy sino es más ligado a mi carrera como productor musical. Hago música peruana de alguna manera, no necesariamente tengo que representar al vals, sino a la música peruana en general o  latina,  ahora  tengo las puertas abiertas en el mundo. Augusto Polo campos hizo una canción y yo estoy feliz por James Bond y “Regresa“. He entendido claramente las cosas y es que por ese camino se abre muchas puertas, estás en contacto con el mundo, y se puede llegar muy lejos. Es lo más ácido que he hecho y él está feliz.

AC:¿Qué has mezclado?
J.C: Es un tema de él, que él mismo lo interpreta y te darás cuenta cuando lo oigas. Yo he tenido contacto con gente mayor: Polo campos, Abanto Morales y todos me apoyan. Les presenté un producto casi nuevo, fui atrevido y eso realmente vale. Intenté explicar mi proyecto en un comienzo, cuando aún no estaba el Cholo Soy y me resultó  bien abstracto.

AC: Tú eres uno de los tres músicos más importantes que han hecho chillout con música tradicional peruana. Está Novalima, Micky Gonzales y tú con la música criolla. Sientes que has influido con este cambio, te has dado cuenta que te has posicionado a la vanguardia de una vertiente donde están ingresando nuevos músicos que hacen fusión.
J.C: A mí me da mucho gusto porque no me voy ha quedar en lo mismo, porque mi proceso y mi forma de ser es siempre tratar de adelantarme, tratar de marcar y sembrar. Yo no me quedo con un género ni me voy a dedicar a eso porque me ligó o funcionó. Cholo Soy está creciendo todavía no es que se haya terminado. Acá tal vez el fenómeno de la cumbia distrajo un poco la corriente de la fusión pero ya se está retomando. Hay muchos talentos en este camino y hay también bastante gente trabajando en esto quizá tomando como ejemplo algún trabajo mío y estoy muy honrado.

AC: Ningún tema de Cholo Soy fue tocado en la radio, ¿como has hecho con la difusión?
J.C: Yo estoy mucho más satisfecho que no se toque por la radio y que me conozca todo el mundo, es un fenómeno buenísimo para mí. Nunca estuve de acuerdo con los programadores de Radio Nacional que nunca apoyan lo nacional y realmente no me interesé que lo hiciesen con lo mío porque si quieren hacerlo, bienvenidos pero si no pues no me importa. Es una falta absoluta de respeto a los músicos peruanos. En todas partes del mundo el artista nacional tiene como mínimo el 51% porciento de la difusión y no los artistas internacionales. Las emisoras prefieren pasar refritos antes que la música nacional, salvo la cumbia, que aplaudo porque la gente lo ha reclamado pero hay mucho rockeros que se mueren de hambre y gastan todos sus ahorros por su trabajo y  están ahí, y ahora el nivel de de calidad de grabación es altísimo en el Perú. No hay excusa ahora porque antes los programadores se escudaban diciendo que el nivel es bajo comparado con otro, ahora es igual. Imagina cuántos hits se habrán perdido así. Cholo Soy es el disco más vendido en historia de la discografía peruana y ahora se va por el doble platino. Para la difusión usé mucha estrategia. Yo he trabajado en publicidad por mucho tiempo desde que tenía 15 años. Cuando lancé mi disco nadie me conocía como productor. Distribuí yo mismo de puerta a puerta a todos los restaurants, discotecas, tiendas, lo regalé a todos y el disco en el 2006 entre julio y agosto ya sonaba en todos lados. Además estaba la onda chillout que ingresaba con fuerza y todo era Tango, Bossa Nova, así que encontraron algo peruano y lo pusieron, comenzó a correr hasta ser disco de oro en tres semanas. Se vendió rapidísimo, porque el boca a boca corrió y me apoyaron mucho las cadenas de tiendas. La estrategia de marketing y la publicidad fue muy fuerte.

AC:¿Cómo has hecho con la piratería?   
J.C: La piratería es un mal mundial, vive con nosotros. No lo avalo en absoluto. No estoy de acuerdo con ello pero no estoy interesado en ganar plata con los discos. No puedo combatirlo pero hay gente que no puede comprar un Cd de 29.90 soles y sí uno de 5. En una reunión de veinte personas alguien pasa su disco pirata pero siempre va a pasar que uno de ellos compra un original. Por cada disco que vendo se vende 99 piratas.

AC:¿En tu página no tienes para descargarlo?
J.C: Hay pero para Apple. En My Space sí tienes para descargar. Mi página web del Cholo Soy se va a modificar.

AC:¿cómo es el proceso de producción?
J.C: Los procesos han cambiado desde una manera más arcaica que  después se perfeccionó. En el Cholo Soy 1, comencé apuntando en mi cuadernito los temas y luego los guardaba, después hacía la base y  veía qué instrumentos podría ponerle, yo hacía algunos y luego los reemplazaba con invitados. Finalmente  jazzeaba los temas, primero los secuenciaba y luego lo cantaba, cantaba Eva, Pamela Rodríguez y yo. El disco 1 se hizo muy rápido. A mí me critican la rapidez con la que grabo los discos pero para mí es muy fácil porque tengo mi estudio propio y cuando hago un disco me dedico a eso, tengo doce horas al día para hacerlo y lo que la gente se demora en sacar turno, juntar su plata, pagar, sacar cita, que serán uno o dos años  yo lo hago rápidamente.

AC:¿Qué se viene para el próximo año?

J.C: Descansé un poco del chillout, el próximo año me voy a dedicar promocionar el disco Cholo Soy 2 y me voy de gira. Está entrando recién a Alemania y Francia. La gente siempre me va relacionar con eso como productor no como cantante. Es bien difícil que la gente te asimile cuando  te dedicas a varias cosas, es complicado. El 2009 año he hecho cuatro discos y acabo de terminar otro que es de música coral para navidad titulado  "Navidad a Voces" y creo que es uno de los mejores discos para navidad y no porque lo haya hecho yo sino por la calidad del grupo, son temas religiosos y no hablan de regalos ni nada de eso, sino más espiritual. Hice otra producción de boleros y el Cholo Soy 3 que saldrá para el 2011. Hay un disco en el que participo, que es el disco homenaje a Chabuca Granda donde aparecen algunos trabajos del Cholo Soy 3. Y otro disco de fusión donde participarán Micky (Gonzales), Novalima y yo. No quise volver a hacer nada electrónico pero la gente ve mi producción y quieren que les fusione sus temas para que se venda más. 

AC: ¿Qué comentarios resaltantes has tenido acerca del Cholo Soy?
J.C: La crítica más blanda fue de una amiga artista quien me dijo que debía enfocarme mejor porque yo soy muy experimental, no me gusta estar puliendo armónicamente, si me suena bien, ahí está, no me importa cruzar el do con otra nota. Lo desarrollo y si me gusta al público también le gustará, mi amiga me dijo: mira hazlo mejor porque eso lo pueden usar para criticarte, púlelo mejor y es por eso que el Cholo Soy 2  está mucho más cuidado, el  uno es más así como: me llega. El primero gustó más porque seguí mi instinto en cambio el segundo lo hice cubriéndome las espaldas. El tercero regresa más a eso. En cambio la crítica más ácida fue una de internet que decía: qué de valor tiene agarrar cualquier línea melódica y ponerle cualquier cosa encima.

AC: ¿Has conversado con la gente que hace chillout argentino? ¿Qué opinión tienen de tu trabajo?
J.C: Les gusta mucho. A toda la gente que hace la misma música que yo le gustó mucho. A Santaolalla le he llevado el disco muchas veces y me ha felicitado, Bajofondo Tango Club también. Ellos fueron los primeros en escuchar el disco, estaban de gira y les di el disco. En IMA Awards del 2007, un festival muy importante en New York donde participé con el Cholo Soy1, ganó mundialmente, ganó a todos los músicos independientes que participaron de todo el mundo, con jurados importantes que no eran chibolos que hacían música electrónica, era un concurso mundial.  No me la creía antes de eso, siempre tenía mis dudas pero realmente funciona, ese disco no me costó nada en comparación al segundo disco. Un disco internacional cuesta así el primero no lo pensé para el mercado.

AC: Tú produces el disco y otras empresas lo reproducen.
J.C: Ahí no lo saco yo, ellos me compran la licencia, me pidieron 2000 discos para navidad, una agencia de viajes por ejemplo y ellos se encargan de todo. Igual para las películas, yo gano lo mismo que los autores. Lo que gané con James Bond lo ganó Abanto, Lo ganó Polo campos. Todos ganamos lo mismo.

AC: Este es una buena forma de publicitarlo
J.C: Pero yo no lo hago. En este tipo de “especial marketing” la gente le da muchas vueltas, (dicen)  que es muy loco, que tal vez no le gusta a los viejitos, pero pegó lo más tradicional, Novalima es más tradicional que yo, me encanta como suena pero es más como para escucharlo en una peña. Lo mío tiene algo de la música criolla y el resto es totalmente diferente.

AC: Estaba haciendo una comparación del Coba Coba de Novalima que hizo chillout de La Concheperla con el que tú hiciste del San Miguel de Piura y son alejadísimos, al extremo.
B: Los estilos son diferentes, es más cuando hacia Cholo Soy yo no conocía a Novalima y un amigo me dijo: Ya te ganaron compadre y rápidamente compré su disco pero cuando lo oí era completamente distinto a lo que yo estaba haciendo; me encontraba a la mitad del Cholo Soy y lo pensé en dejar porque a mí me gusta innovar y no copiar ni parecerme mucho menos. Seguir corrientes como que no es mi estilo.

AC:¿Tú has conversado con Micky Gonzales acerca de su trabajo?
J.C: Yo no he tenido el placer de hablar mucho con él. Me gusta su trabajo. El estilo es más alejado de mí, como que es más House, más electrónico. El género que él utiliza es más electrónico. Para comenzar Micky utiliza temas inéditos en su mayoría. Café Inkaterra son los que idearon el disco y de ahí Miky investigó e hizo lo suyo.


Edición 15 - Cine

Posted by . On 0 comentarios

Cuando la imagen se revela: el cine experimental

El joven realizador Rafael Arévalo nos habla de su primera película experimental Alienados y otros temas polémicos del cine peruano.

Por: Julisa Espinoza

Un hombre que duerme por largas horas (Sleep, Andy Warhol, 1963). Cuarentaicinco minutos de nubes y piedras (La Région Centrale, Michael Snow, 1971). Figuras geométricas que aparecen y desaparecen (Ballet Mecanique, Fernand Léger, 1924). Objetos que se mueven como máquinas pero sin utilidad alguna (The Way Things Go, Peter Fischli and David Weiss).

Surgidas de una imaginación irreverente, éstas películas fueron realizadas por directores que se atrevieron a romper las reglas del cine convencional y sacar de sus casillas a cualquier consagrado cineasta. El objetivo: ser provocadores, imprimir un sello personal o transmitir sensaciones visuales a través de una propuesta diferente.

El cine experimental nació en Francia a inicios del siglo XX con las corrientes impresionistas y dadaístas en el cine, las cuales utilizaron de manera particular los recursos del lenguaje audiovisual. Un ejemplo de ello es La caída de la casa de Usher (Jean Epstein, 1928), basada en la novela del mismo nombre escrita por Edgar Allan Poe. Epstein recurre a escenas de una sola toma, cámaras lentas, sobreimpresiones, desenfoques e iluminación; elementos ideales para graficar el clima enrarecido que circula en esta cinta de horror.
El cine peruano no se ha quedado atrás en éste género. En 1952 el renombrado pintor Fernando de Szyszlo, contagiado por el vanguardismo europeo, se atreve a dirigir un corto de temática surrealista titulado Ésta pared no es medianera, en la que actúa junto a su entonces esposa, la poeta Blanca Varela y amigos artistas.
Hay tres caminos frente a una película experimental: abandonar la sala, quedarse valientemente hasta el final o quedarse dormido. Sin embargo, a pesar de las duras críticas y de ser tomada pocas veces en serio, el cine experimental es una posibilidad para reinventar el cine frente a la maraña de películas donde todo parece estar dicho y hecho. Para los parientes del cine experimental, como algunos de los filmes del director canadiense David Cronenberg, las propuestas atrevidas le han servido para encarar con soltura otras visiones y géneros, como el caso de la cinta The Fly (La mosca, 1986).

ArteCorpus conversó con Rafael Arévalo (Lima, 1982) sobre su primera película de corte experimental (Alienados, 2008) y sobre nuestra realidad cinematográfica. Las expresiones vertidas, ciertas o no, nos permiten conocer la percepción de las generaciones más recientes de realizadores.

Alienados y el Cine Peruano por Rafael Arévalo:

Grabado en formato DVD, Alienados no me costó más de 250 dólares. Eso lo gasté en comprar casetes, pasajes y alcohol para celebrar con mis amigos después de las grabaciones. Ellos además me apoyaron en la producción, entre jalar cables y cargar luces. Tengo la suerte de compartir con mis amigos el gusto por el cine.
La cámara profesional que me iban a prestar la robaron unos días antes de la grabación. No tenía buenos micrófonos ni iluminación, así es que quise convertir todas las limitaciones y defectos en efectos: decidí utilizar una cámara casera y homenajear el cine mudo. Pero en éste cine hay que expresar mucho y mis amigos no eran actores, entonces dije: vamos a despersonalizar a los actores, despersonalizar la historia y convertirlo todo en una historia colectiva; voy a transmitir esa nada en los personajes. Por eso todos los personajes (creyentes de ovnis) -excepto uno- empiezan dementes, idos y aislados. No quise hacer efectos ni disolvencias, todo lo contrario: use tomas largas, muy pocos movimientos de cámara, blanco y negro, jugué un montón con los tiempos sin orden cronológico y grabé de día y en un solo plano; justamente para alargar esa sensación de la nada en la que estaban sumidos los personajes. En cuanto a la música está usada para llenar los vacíos de la falta de audio y para crear atmósferas.Sé que es una propuesta muy diferente de lo que se suele hacer en el Perú pero no quería caer en lo más tradicional, en lo más común. Con el poco presupuesto y la oportunidad de experimentar que te brinda el digital, dije: al diablo, hagamos una película completamente diferente. Si no puedo hacer la película más normal quizás si la más anormal. A la película le ha ido muy bien, me la han pedido de lugares menos pensados: Chile, España y Bolivia; próximamente se presentará en Argentina. La idea es retar al espectador, decirles que todos somos capaces de hacer una película.
Mientras países como Argentina o Chile producen y premian cine en digital, en el Perú se piensa que el digital no es cine de verdad. Es cierto que tiene limitaciones como la profundidad de campo o la ausencia de una imagen preciosista pero sólo es cuestión de ser conscientes de lo que quieres contar para acoplar tu historia. El digital permite además ser un campo de prueba para saber cómo resolver cuestiones de puesta en escena, dónde colocar la cámara, usar la edición o el tiempo desarrollado: te enseña a aprender el lenguaje. Pero la misma gente se auto limita, estudia varios años para terminar haciendo un guión y no han grabado ningún corto. Lo importante es intentar, mandarse, descubrir y correr riesgos. Hoy la tecnología es cada vez más barata y buena. Es cuestión de tener una idea y una cámara.

La cartelera de Lima es pésima. La mayoría son blockbuster gringos -un cine bien idiota en donde todos terminan besándose al final- y plagas de clichés. Sólo en cineclubes se proyectan cine de autor: los dramas humanos, cómo son los barrios bajos de Francia o películas que transmiten la idiosincrasia de Asia. Esas películas arriesgan y cuentan cosas sin mostrarte todo, te permiten ver un punto de vista diferente, porque no estamos en Asia ni en Francia. Encuentro más feeling en una escena donde un hombre ve a una mujer cepillarse los dientes. En el cine comercial rara vez vas a encontrar eso.

El público peruano no va a ver cine nacional porque no se identifica con lo que ve, no se siente tocado. Nadie se va a identificar con películas como Cuatro o Tarata porque siempre se llaman a los mismos actores y se muestran temas cliché como la miseria de la clase alta o lo popular. También en la mayoría de películas las actrices hacen escenas de desnudo por gusto, se venden muy fácil; y hay violencia e insultos con carajos a cada rato. Se subvalora al público, no se le respeta.
Conacine (Consejo Nacional de Cinematografía) sólo premia temas que tienen que ver con lo peruano: la sociopolítica nacional, el terrorismo, etc. Hay un tema de argolla, siempre premia a los mismos dinosaurios: Lombardi, Tamayo, Chicho Durant, quienes siempre ganan. En cuanto al cine digital Conacine, debe hacer algo para que se haga más películas en digital, repartir premios no a grandes proyectos sino a varios pequeños.
Rafael nos cuenta que para este 2010 tiene planeado presentar cinco cortos que se entrelazan con historias de suspenso, tomando como personajes íconos bien peruanos como el Ekeko o el Tumi. Será una historia más tradicional y accesible, dice. Nos adelanta que para este próximo trabajo actuaran profesionales y grabará con equipo A1. Otro proyecto que tiene para el siguiente año es participar en el Primer Festival de Cine B Peruano, el llamado cine de bajo presupuesto, que será organizado por un reconocido portal de cine: cinencuentro.com.

Un cine diferente:
El perro andaluz (Luis Buñuel, 1929 http://www.youtube.com/watch?v=uYr_SvIKKuI
Pierrot le fou (Jean-Luc Godard, 1965): http://www.youtube.com/watch?v=ycg2yb3qiUo
Cabeza borradora (David Lynch, 1977): http://www.youtube.com/watch?v=Ub_Oa5PF2UI
Los actores (Omar Forero, 2006): http://www.youtube.com/watch?v=yQjo3KHBYjM


Seguidores